viernes, 18 de noviembre de 2016

4ª Ruta: Garganta del Carança.


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CARACTERÍSTICAS DEL PATEO
Fecha de la ruta Agosto-2016.
Distancia 9,7 kms.
Tiempo empleado 4,30 h. (con paradas y fotos).
Trazado Circular porque vamos por una margen del río y volvemos por la otra.
Comienzo Aparcamiento en Thuès-Entre-Valls, Francia.
Final Lugar de origen.
Dificultad Media (Sendero no señalizado).
Recomendación Mucho cuidado si se hace con niños.
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Aquí estamos de nuevo, en Francia, para patear por el Pirineo francés, concretamente Les Gorges de la Carança (Garganta del Carança). Pensábamos que era como la Garganta de kakuetta (Pica aquí para conocerla). Ésta es una garganta más abierta y no tiene saltos de agua impresionantes como la otra. Lo que sí tiene son unas pasarelas que la hacen muy divertida para pequeños y mayores. Algunos españoles que nos hemos encontrado por el camino la han denominado la gymkana. Para saber más hay que seguir leyendo y viendo fotos, amigos. Empieza la ruta en Thués entre Valls, un poco más arriba de esta pequeña localidad, en un aparcamiento muy barato (creo recordar que 3 o 4 euros unas diez horas aproximadamente), aunque se puede aparcar en el pueblo o al otro lado de la carretera principal. No me enrollo más y empezamos a patear justo en el control del parking-cafetería.




Allá vamos.






Empieza la subida.



Vistas hacia atrás.



Hay que parar para coger aire ya que la subida es prolongada.



Es complicado perderse.



Vamos viendo, al otro lado del río, nuestro camino de vuelta. Se puede hacer al revés de como nosotros la estamos haciendo, claro está, al ser circular.





En este punto empezamos la bajada de este sendero para volver a la altura del río.






La primera pasarela es fija, cruzamos al otro lado del río y seguimos pateando, siempre en sentido contrario al flujo del agua.



A unos pocos metros ya nos encontramos con otra pasarela fija, pero a mayor altura. Empieza la diversión y el peligro. Si se hace con niños hay que tener muchísimo cuidado y si se tiene vértigo mejor no hacerla.



Lo más divertido es cuando otra persona viene en sentido contrario, obligatoriamente, porque no hay otro paso. A ver quién se queda en la parte de fuera, ja, ja, ja.




Primer puente colgante. Aquí la peña ya no mira ni al río, va pensando qué será lo que viene a continuación. Ja, ja, ja.





Creemos que las imágenes hablan por sí solas.



La pasarela bordea la roca y no sabemos si viene alguien por la otra parte, ja, ja, ja. ¡Que sea lo que Dios quiera!



Otra colgante seguida de ...





... una fija.



Recién bajada la última se sigue paralelos al río.



Una mirada atrás para ver lo que hemos pasado.




Otra cruzada de río.



En esta última pasarela colgante nos volvimos. Pensábamos que íbamos a ver un salto de agua al final del camino pero nos informaron de que no iba a ser así. Si sigues el camino se llega, tras muchos kilómetros, al Valle de Nuria donde hay un refugio para pernoctar. Mucha gente hace eso y al día siguiente se vuelve. Conocemos dicho valle y tiene que merecer la pena hacer el camino. No tenemos más tiempo y no descartamos poder hacerlo algún día.







Para atrás hasta la primera pasarela fija. Sigue la diversión.
















Al llegar a la primera pasarela fija, en vez de coger el camino hacia arriba, se sigue paralelo, al mismo nivel, al río hasta que llegamos a la última pasarela colgante de nuestra ruta.










Vamos subiendo pero poco a poco y casi no nos damos cuenta.




Parece que se va a complicar la cosa pero no. Es bastante seguro. Con niños hay que tener mucho cuidado.









¡Una fotooooooooo!





Ahí tenemos el tren turístico que va por este valle. Muy famoso y que coge mucha gente.






Ahí tenemos el aparcamiento y con esta imagen damos por terminada esta ruta.